martes, 7 de febrero de 2012

1928

Y de nuevo cae la noche... la noche que se vuelve mi enemiga, llena de sombras que parecen tu silueta, arrastrando aromas que te traen a mi mirada. 
Que necedad esta de traerte a mí, que masoquismo el pensarte sabiendo que me llevas al abismo. 
Y mis letras se llenan de dolor, y mi rojo se tiñe todo negro.
No prometo que te olvido porque fallo en el intento... pero prometo que sigo aun si no eres mi destino.
No somos de esas personas que parecen ejemplares, no a completas tu mis frases ni adivino tus mensajes. 
Ya no existen las cadenas, mucho menos las respuestas hoy le dejas a mi vida un puñado de apatía. 
He enfundado ya la espada con que defendía tu amor.....ya mis brazos solitarios te han otorgado el perdón...  he llorando hoy en tu nombre y no te guardo rencor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario