Y de
nuevo cae la noche... la noche que se vuelve mi enemiga, llena de sombras que
parecen tu silueta, arrastrando aromas que te traen a mi mirada.
Que
necedad esta de traerte a mí, que masoquismo el pensarte sabiendo que me llevas
al abismo.
Y
mis letras se llenan de dolor, y mi rojo se tiñe todo negro.
No
prometo que te olvido porque fallo en el intento... pero prometo que sigo aun
si no eres mi destino.
No
somos de esas personas que parecen ejemplares, no a completas tu mis frases ni
adivino tus mensajes.
Ya
no existen las cadenas, mucho menos las respuestas hoy le dejas a mi vida un
puñado de apatía.
He
enfundado ya la espada con que defendía tu amor.....ya mis brazos solitarios te
han otorgado el perdón... he llorando hoy en tu nombre y no te guardo
rencor.
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