…. Pero aun así doy gracias al cielo por haber nacido cerca de ti, por darme la oportunidad de vivir en el placer inconcebible de este dolor insoportable que me causa el amarte… no he dejado de desearte ni un solo instante, te encuentro en los rincones de mi cama vacía y te materializo en el aroma de las flores muertas, en el pavor instantáneo del peligro de muerte… en todas partes.
He huido de ti tratando de aniquilar tu recuerdo, no solo con la distancia si no con un encarnizamiento aturdido que más bien parece temor… pero mientras más revuelco tu imagen en el muladar del fracaso, más el fracaso se parece a ti… tal vez solo pueda matar tu recuerdo con mi muerte, tal vez solo deje de oler tu aroma dejando de respirar y me borrare tu imagen el día que deje de ver…
Tal vez solo la muerte me haga dejar de amarte o Tal vez dejar de amarte me lleve directo a la muerte.