jueves, 26 de mayo de 2011

incertidumbre


…. Pero aun así doy gracias al cielo por haber nacido cerca de ti, por darme la oportunidad de vivir en el placer inconcebible de este dolor insoportable que me causa el amarte… no he dejado de desearte ni un solo instante, te encuentro en los rincones de mi cama vacía y te materializo en el aroma de las flores muertas, en el pavor instantáneo del peligro de muerte… en todas partes.
He huido de ti tratando de aniquilar tu recuerdo, no solo con la distancia si no con un encarnizamiento aturdido que más bien parece temor… pero mientras más revuelco tu imagen en el muladar del fracaso, más el fracaso se parece a ti… tal vez solo pueda matar tu recuerdo con mi muerte, tal vez solo deje de oler tu aroma dejando de respirar y me borrare tu imagen el día que deje de ver…
Tal vez solo la muerte me haga dejar de amarte o Tal vez dejar de amarte me lleve directo a la muerte.

domingo, 15 de mayo de 2011

Me dejaste el cuerpo

De asombro, de deseo, mi fe rota en pedazos, me dejaste el cuerpo y te llevaste mi alma, mi corazón en tus manos, mis anhelos en tus besos, ramillete de ilusiones que no lleva ni colores palabras calladas que susurran lamentos, delirios de amor, sueños de páginas en blanco, perfumes que huelen a soledad, soledad que llena mis ojos de ti, de deseo de ti, de fe de ti, fe que se disuelve en un beso, uno que no doy yo, uno que me sabe amargo por que no es de mis labios, labios resecos de derrota, derrota ganada a poemas ignorados, a frases sin sentido.
Me dejaste el cuerpo y te llevaste mi alma, y alardeas mostrándola, caminando entre cenizas de sonrisas, sonrisas que me arrancaste, y sigo aquí, escribiendo para ti, para un arcoíris nuevo que siempre será a blanco y negro, para unas cálidas manos que arderán en otro cuerpo, cuerpo que no merece, que no engrandece, que minimiza en miradas.
Me dejaste el cuerpo y te llevaste mi alma, sin saberlo, sin quererlo, me enseñaste, me mataste, reviste mi ser, me mataste también.